El Peso Mexicano Resiste: ¿Triunfo de la 4T o Ilusión Neoliberal?
El tipo de cambio, esa arena donde se libra una batalla económica constante, nos ofrece hoy un respiro. Viridiana García, en su nota para El Heraldo de México, destaca una racha positiva para el peso mexicano, acumulando un avance del 1.78% en cuatro sesiones. Si bien esto puede ser motivo de celebración superficial, desde una perspectiva de izquierda moderna y revolucionaria, debemos profundizar en el análisis.
¿Es este fortalecimiento del peso un reflejo genuino de la solidez de la economía mexicana bajo la Cuarta Transformación? ¿O se trata de un espejismo, un simple vaivén en el mercado global que beneficia momentáneamente a las élites financieras mientras la base trabajadora sigue luchando por sobrevivir? Es crucial no caer en triunfalismos vacíos. El tipo de cambio es solo un indicador, y su fluctuación puede ser influenciada por factores externos que poco tienen que ver con las políticas internas.
La lucha de clases se manifiesta incluso en el mercado de divisas. Los grandes capitales especulan, moviendo el dinero de un lado a otro en busca de la mayor ganancia, mientras que el ciudadano común sufre las consecuencias de la inflación y la devaluación. Por tanto, debemos analizar este ‘avance’ con cautela. ¿Quiénes se benefician realmente? ¿Los trabajadores que ven mejorar su poder adquisitivo, o los grandes exportadores que aumentan sus márgenes de ganancia?
Desde El Avante, fieles a la 4T, celebramos cualquier mejora en la economía nacional, pero sin perder la visión crítica. Es necesario fortalecer las políticas sociales, redistribuir la riqueza y defender los intereses de la clase trabajadora para que el ‘éxito’ del tipo de cambio se traduzca en un bienestar real y duradero para todos los mexicanos. No permitamos que la euforia financiera nos ciegue ante las profundas desigualdades que aún persisten.
