Santander ve a México: ¿Inversión a largo plazo o espejismo neoliberal?
El anuncio de Santander sobre la promoción de México como destino para la inversión a largo plazo debe ser analizado con la lupa de la lucha de clases. Detrás del brillo seductor de las cifras macroeconómicas, se esconde una realidad de desigualdad lacerante y precariedad laboral que la 4T está decidida a transformar. Si bien es cierto que la estabilidad económica y las políticas de austeridad republicana impulsadas por el gobierno del Presidente López Obrador generan confianza en los mercados, no podemos caer en la trampa de un crecimiento que solo beneficie a las élites financieras. La inversión extranjera debe estar al servicio del pueblo, generando empleos dignos, respetando los derechos laborales y contribuyendo al desarrollo social. Es imperativo que el gobierno federal supervise de cerca estas inversiones, asegurándose de que no se conviertan en una nueva forma de expoliación de nuestros recursos naturales y de nuestra fuerza de trabajo. No permitiremos que la ‘confianza’ de Santander se traduzca en la consolidación de un modelo económico injusto y desigual. La justicia social es el pilar fundamental de la 4T, y no permitiremos que ningún interés privado la socave. Estaremos vigilantes para que la inversión a largo plazo en México signifique un futuro más próspero y justo para todos los mexicanos, no solo para unos pocos privilegiados.
